Estamos esperando la venida del Señor Jesús para que nos lleve al cielo. Es, en efecto, la promesa que hizo a los que creen en él. Examinemos lo que nos dice la Palabra de Dios sobre el arrebatamiento.

–¿Cuándo tendrá lugar?

En la Biblia, Jesucristo no nos da ninguna fecha exacta, pero prometió: “Vengo en breve” (Apocalipsis 22:20).

–¿Quién irá al cielo?

Todos los que durante su vida reconocieron que necesitaban el perdón y depositaron su confianza en Dios. Todos los creyentes, desde Adán hasta que Jesucristo regrese.

–¿Qué sucederá cuando tenga lugar el arrebatamiento?

Todo sucederá en un instante, “en un abrir y cerrar de ojos” (1 Corintios 15:52). Los creyentes que hayan muerto resucitarán con un cuerpo nuevo. Luego los creyentes que estén vivos en ese momento serán transformados y también tendrán un cuerpo nuevo (1 Corintios 15:52). Todos juntos serán llevados al cielo, al encuentro del Señor, quien vino a buscarlos.

–¿A dónde irán los creyentes cuando sean arrebatados?

Junto a Jesucristo, al cielo, a la casa del Padre. Cuando estaba en la tierra, el Señor Jesús declaró: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay… Si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:2-3).