Ayer vimos cuán importante es para un creyente contar con las promesas de Dios para superar la duda, el miedo, el desánimo. ¡Ahora es necesario conocer esas promesas y memorizarlas! Para ello debemos familiarizarnos con la Biblia. Podemos reunir esas promesas bajo la forma de uno o varios alfabetos. Les proponemos uno que, por supuesto, puede ser completado o modificado, ¡porque las promesas de Dios se cuentan por centenas! El lector de la Biblia siempre descubrirá en ella nuevas promesas. A:“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Santiago 4:8).

B: “Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas” (Salmo 84:5).

C: “¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen!” (Salmo 31:19).

D: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” (Salmo 46:1).

E: “Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios… para que os vaya bien” (Jeremías 7:23).

F: “Fuerza y honor son su vestidura (de la mujer virtuosa); y se ríe de lo por venir” (Proverbios 31:25).

G: “Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15:57).

H: “Hasta las canas os soportaré yo” (Isaías 46:4).

I: “Invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás” (Salmo 50:15).